Reestructuración

La amenaza de iliquidez de la empresa y la falta de capacidad para solucionar problemas por parte de los ejecutivos suelen ser, con gran diferencia, el disparador más frecuente de las medidas de reestructuración. Las tecnologías ya no comercializables, la insuficiente rentabilidad, los mercados que colapsan y las decisiones estratégicas equivocadas por parte de los gerentes en las empresas de participación constituyen otros puntos relevantes.

Es necesario complementar los defectos del propio espectro de competencias, en particular, la falta de experiencia empresaria y operativa mediante profesionales interinos externos, como por ejemplo: Chief Restructuring Officer (CRO) / Chief Financial Officer (CFO) / Turnaround Manager o ejecutivos de reestructuración.

La participación de holding extranjeros, la fusión de sociedades locales absorbidas por extranjeras o la transferencia de activos a empresas extranjeras son las medidas de reestructuración más frecuentes, plasmadas en el derecho de sociedades comerciales.

Para que las áreas comerciales y las empresas aumenten de manera sustentable su poder de generar utilidades y financiación interna, la visión de futuro es igualmente importante, es decir la reorientación estratégica y el crecimiento, por ejemplo mediante programas de sales-up con el fin de incrementar los ingresos por comercialización. Deberá generarse nuevo crecimiento por concentración en los negocios y en las competencias clave.

Para que el Turnaround Manager tenga éxito en su trabajo sometido a la fuerte presión del tiempo, será necesario generar confianza adicional en el personal o el consejo de empresa, los clientes, los proveedores, los bancos y los socios.